Fue de menor a mayor, pero River impuso su fortaleza: la capacidad de remontar la adversidad que demostró en toda esta competencia, especialmente en esta serie final contra su rival de toda la vida. Boca estuvo 3 veces en ventaja (dos veces en la Bombonera, una vez en Madrid cuando comenzó ganando) pero el plantel del Muñeco Galllardo hizo una marca registrada de ese carácter.

Por el lado de Boca, tuvo su momento en el primer tiempo y en particular a partir del golde Benedetto (a los 43 minutos). Pero le fue bajando intensidad y la expulsión de Barrios (por doble amarilla, no merecida) sobre el final del segundo tiempo –cuando ya se encaminaba todo hacia el alargue- fue letal.

River arrancó el primer tiempo muy desconcentrado. Tenía la pelota, como era de esperarse, pero estaba muy nervioso e impreciso en los pases: perdieron pelotas increíbles como la que originó el contraataque fulminante para el golazo de Benedetto. Incluso el xeneize, con poco, merecía la ventaja porque tuvo las pocas ocasiones de un primer tiempo muy trabado y aburrido.

En el segundo tiempo River seguía apagado pero encontraba el equilibrio en sus distintas líneas. Se agrandó la figura de Nacho Fernández y comenzaron a aparecer las vías hacia el arco defendido por Andrada. Y así, de una contra bien construida, con una gran pared (ya que hablamos de construcción), Pratto logró el empate cuando promediaba la segunda etapa.

A partir de ese momento, Boca se desdibujó y le costó asimilar el golpe mientras que River obtuvo la confianza que le venía faltando.

También hubo varias debilidades en el esquema de los mellizos Barros Schelotto: siendo que el punto fuerte de Boca es su peso ofensivo ¿porqué un planteo tan timorato y cauteloso en la mayor parte del partido? ¿porqué no puso cuando estaban en ventaja a Benedetto y a Wanchope Ábila juntos –aunque sea algunos minutos- siendo que es un tándem ofensivo que se entiende muy bien y lo podía liquidar? ¿Porqué optó por Andrada en el arco que –aunque tuvo una tarea regular- no fue mucho mejor que Rossi que se había ganado un lugar? Párrafo aparte merece la preparación física, que evidentemente fue deficitaria en el club xeneize en relación a River. Muchos jugadores terminaron acalambrados y agotados, Pablo Pérez y Gago sentidos físicamente, una cuestión que pareció no ser consecuente con el planteo (un esquema cauteloso obliga a prepararse para un partido largo e incluso definido por penales).

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